A sus 27 años, Kento Nagura afrontará en Aachen 2026 uno de los momentos más importantes de su trayectoria deportiva. El jinete japonés disputará su primer Campeonato del Mundo de Concurso Completo formando binomio con Vinci de la Vigne JRA, un caballo cuya experiencia en las grandes competiciones internacionales contrasta con el debut de su actual compañero en un campeonato de esta magnitud.
En conversación con Chacco Marketing antes del Campeonato del Mundo, Nagura reconoce que la selección para representar a Japón estuvo acompañada de una mezcla de felicidad, responsabilidad y nervios.
“Representar a Japón en un gran campeonato como el Mundial siempre ha sido uno de mis grandes objetivos”, explica. “Quiero recordar a todas las personas que me han apoyado durante este camino y asegurarme de que mi caballo y yo podamos mostrar todo lo que hemos construido juntos en un escenario tan especial como Aachen”.
Su historia con los caballos comenzó a los diez años y, curiosamente, no pensando inicialmente en el Concurso Completo. Su sueño entonces era convertirse en jockey. La existencia de un club hípico cerca de su casa terminó facilitando sus primeros pasos en un deporte que, como recuerda, no tiene en Japón la misma presencia que otras disciplinas.
Ahora, menos de dos décadas después, Nagura está a punto de competir por su país en un Campeonato del Mundo. Él mismo admite que no esperaba alcanzar este objetivo tan pronto y atribuye buena parte de ello al caballo que le acompañará en Alemania.
“Más que sentir que he alcanzado mi objetivo antes de lo esperado, siento que Vinci me ha traído hasta este escenario”, afirma.
Vinci de la Vigne JRA cuenta con una enorme experiencia internacional. Ha disputado dos Juegos Olímpicos y Aachen supondrá, según explica Nagura, su tercer Campeonato del Mundo. Además, fue medallista de bronce en París.
Para el japonés, esa experiencia ha convertido su relación en algo diferente a la habitual entre jinete y caballo.
“Describiría nuestra relación como la de profesor y alumno, o quizá incluso como padre e hijo”, señala. “Aunque yo soy el jinete, Vinci ha vivido muchos de los campeonatos más importantes del mundo. Muchas veces siento que, en lugar de ser yo quien le guía, soy yo quien aprende de su experiencia”.
Nagura incluso bromea con la comparación: tiene un hijo de un año, pero cuando está junto a Vinci reconoce sentirse él mismo como “el hijo”. En su primer gran campeonato, encuentra en el caballo una figura que le aporta seguridad y que, en determinados momentos, es capaz de ayudarle gracias a todo lo aprendido durante su extensa carrera deportiva.
“Es un caballo increíblemente tranquilo. Utilizando las palabras de su anterior jinete, diría que tiene ‘un corazón de acero’. Su mayor fortaleza es su fortaleza mental y su experiencia”, explica.
El camino hasta Aachen también está estrechamente ligado a Reino Unido, donde Nagura cumple su segundo año gracias al programa de formación internacional de la JRA, organización para la que trabaja.
La oportunidad le permitió trasladarse a Europa y convivir diariamente con algunos de los métodos de entrenamiento que se aplican al máximo nivel. Especialmente importante está siendo su trabajo con Pippa Funnell.
Nagura destaca que uno de sus principales aprendizajes ha sido dejar de contemplar la Doma, el Salto y el Cross-Country como elementos independientes.
“Con Pippa Funnell he entendido que las tres fases están conectadas. Construir cuidadosamente las bases cada día es lo que finalmente conduce al rendimiento en los escenarios más importantes”, asegura.
También reconoce un cambio en su manera de comprender a los caballos. Antes de instalarse en Reino Unido prestaba mayor atención a su propia técnica y a los resultados, mientras que ahora concede especial importancia a conocer la personalidad, el estado y las necesidades de cada caballo.
Dentro de las tres fases del Concurso Completo, Nagura tiene clara cuál disfruta especialmente.
“El Cross-Country es mi punto fuerte y la Doma es la fase que encuentro más difícil”, reconoce.
La velocidad, la necesidad de tomar decisiones rápidamente y la confianza entre caballo y jinete hacen que se encuentre cómodo en el Cross-Country. En la Doma, por el contrario, admite que todavía tiene margen de evolución, aunque precisamente por ello considera que es también el área en la que puede continuar creciendo más.
Uno de los momentos determinantes de su preparación para Aachen llegó esta temporada en el CCI4*-S de Bramham. El binomio ya había conseguido la clasificación necesaria para el Mundial, por lo que afrontar una competición tan exigente suponía asumir determinados riesgos.
Nagura y Pippa Funnell decidieron, sin embargo, que enfrentarse a un recorrido de Cross-Country de esas características podía ser importante antes de un Campeonato del Mundo.
“Había muchas alternativas de bandera negra y el jinete tenía que tomar decisiones importantes durante todo el recorrido. Confié en la experiencia y capacidad de Vinci y conseguimos completar el Cross-Country sin penalizaciones en los obstáculos”, recuerda.
El resultado fue importante, pero todavía lo fue más la sensación de haber afrontado juntos una dificultad que podía servirles como preparación para Aachen.
Nagura llegará al Mundial formando equipo con dos nombres de enorme experiencia internacional: Ryuzo Kitajima y Toshiyuki Tanaka.
“Es muy tranquilizador tenerlos como compañeros de equipo”, asegura.
La relación con ambos tiene, además, una historia muy particular. Durante su etapa universitaria, Nagura pudo montar a dos caballos que habían competido previamente en Juegos Olímpicos con sus actuales compañeros de selección: Just Chocolate, que participó con Kitajima en Río, y Marquis de Plescop, que lo hizo con Tanaka en Londres.
Con Just Chocolate, Nagura llegó incluso a ganar el Campeonato de Jóvenes Jinetes.
“Aquella etapa me permitió aprender muchísimo de caballos que habían competido en los Juegos Olímpicos con estos dos jinetes. Encontrarme ahora junto a Kitajima y Tanaka dentro del mismo equipo japonés en un Campeonato del Mundo supone una conexión muy especial”, señala.
Japón llegará a Aachen con un objetivo importante: conseguir una plaza de clasificación por equipos para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.
Nagura sabe que su primera responsabilidad será completar el campeonato junto a Vinci y aportar todo lo posible al resultado colectivo.
En el plano individual, evita fijarse excesivamente en una posición concreta.
“No quiero concentrarme demasiado en el resultado final. Quiero afrontar cada fase de una en una y conseguir que podamos mostrar todo aquello en lo que hemos trabajado y que hemos construido juntos”.
Ambos llegan, asegura, en buenas condiciones. Precisamente por la experiencia de Vinci, el equipo ha evitado realizar grandes cambios en las últimas semanas. El objetivo ha sido mantener su rutina habitual y conseguir que el caballo llegue a Aachen sintiéndose lo mejor posible.
El propio Nagura también intenta afrontar el campeonato con naturalidad pese a la magnitud del escenario.
“Aachen es un lugar realmente especial que conoce todo el mundo relacionado con el deporte ecuestre. Será mi primer Campeonato del Mundo y existe la posibilidad de que me impresione una atmósfera y un público como nunca antes he vivido. Por eso quiero centrarme en nuestra propia actuación y competir como hacemos normalmente”.
Representar a Japón, reconoce, ha adquirido todavía mayor significado desde que vive y compite fuera de su país.
“No estoy compitiendo únicamente por mí. Siento que llevo conmigo el apoyo y las esperanzas de todas las personas que me han ayudado durante el camino y de quienes nos siguen desde Japón”.
Antes de afrontar su debut mundialista, Kento Nagura deja también un mensaje para quienes descubrirán en Aachen por primera vez a este binomio japonés.
“Espero que podamos hacer una actuación que consiga que la gente recuerde a Kento Nagura y Vinci de la Vigne JRA. Vinci y yo lo daremos todo hasta el final, así que espero que nos apoyéis a nosotros y a TEAM JAPAN”.
Para Nagura, Aachen 2026 será su primer gran campeonato. Para Vinci, otro escenario internacional dentro de una trayectoria extraordinariamente experimentada. Juntos afrontarán el Campeonato del Mundo con un objetivo común: trasladar a la pista todo lo construido durante estos meses y ayudar a Japón en su camino hacia Los Ángeles.
Photo credit: 1st Class Images









