La Federación Ecuestre Italiana (FISE) y WWF Italia han puesto en marcha una iniciativa conjunta para acercar el deporte ecuestre a la conservación del medio ambiente. Gracias a un memorando de entendimiento entre ambas entidades, el proyecto promueve un modelo de turismo ecuestre sostenible que combina la práctica a caballo con la protección de la biodiversidad y la educación ambiental.
La colaboración comenzó oficialmente el pasado 2 de junio en el Oasis WWF de Macchiagrande, situado en Fiumicino, dentro de la Reserva Natural Estatal de la Costa Romana. A partir de este acuerdo, los clubes hípicos afiliados a la FISE pueden organizar visitas guiadas a caballo por este espacio protegido, permitiendo a los participantes descubrir uno de los enclaves naturales más destacados del litoral romano.
El acceso al oasis se realiza bajo estrictas medidas de control para minimizar el impacto sobre el entorno. Las salidas se desarrollan en grupos reducidos, con un máximo de 16 caballos por sesión, y cuentan con la presencia de un instructor de la FISE, responsable de la seguridad ecuestre, además de un guía ambiental de WWF. Estos profesionales han recibido formación específica que combina conocimientos ecuestres con divulgación científica y seguimiento medioambiental.
El proyecto busca que los participantes disfruten del paisaje de una forma respetuosa, al tiempo que conocen la biodiversidad del espacio y la importancia de conservar ecosistemas especialmente sensibles. De este modo, la iniciativa pretende demostrar que el deporte ecuestre puede desempeñar un papel activo en la protección del medio ambiente y en la promoción de un turismo responsable.
Como parte de este programa, la EEF destaca varias ideas que otras federaciones nacionales podrían adaptar: establecer alianzas con organizaciones medioambientales, integrar la práctica ecuestre en proyectos de conservación, gestionar el acceso a espacios naturales mediante grupos reducidos, fomentar la colaboración entre instructores ecuestres y expertos ambientales, y convertir los clubes hípicos en centros de educación y sensibilización sobre la biodiversidad.
Gracias a ello, FISE y WWF Italia ofrecen un ejemplo práctico de cómo la actividad ecuestre puede contribuir a la conservación de la naturaleza, promoviendo experiencias sostenibles que unen deporte, educación ambiental y respeto por el entorno.









