Pferdesport Deutschland ha querido responder públicamente al debate surgido en torno al bienestar equino en las competiciones tras el escrito remitido por la Oficina Veterinaria de Oldenburg a organizadores de concursos. A través de una extensa entrevista con el presidente de la entidad, el Dr. Dennis Peiler, y la responsable de Veterinaria y Bienestar Animal, la Dra. Henrike Lagershausen, la organización defiende que la protección del caballo constituye la base del deporte ecuestre y explica los mecanismos de control que ya se aplican de forma habitual.
Peiler reconoce que el tono del documento sorprendió a la federación, especialmente porque, a su juicio, transmite la imagen de que las competiciones son lugares donde se producen de manera habitual incumplimientos de la normativa de bienestar animal. Frente a ello, recuerda que la inmensa mayoría de los jinetes, entrenadores y propietarios dedica tiempo, conocimientos y recursos al cuidado de sus caballos y que cualquier infracción debe investigarse y sancionarse cuando corresponda.
Desde el punto de vista veterinario, Lagershausen explica que aspectos como el acceso al agua, la alimentación, el equipamiento o el tratamiento de caballos lesionados forman parte desde hace años de la normativa y de los sistemas de control del deporte organizado. Entre ellos destacan las restricciones para la participación de caballos, las inspecciones veterinarias, los controles de material y de medicación y la supervisión continua durante las competiciones.
La entrevista también pone el foco sobre una realidad que, según la federación alemana, muchas veces pasa desapercibida para el público. Antes incluso de que un caballo entre en pista, los organizadores deben cumplir numerosos requisitos de infraestructura, los jueces supervisan el trabajo en los espacios de calentamiento y los veterinarios oficiales realizan tareas de asesoramiento y control. Además, existen procedimientos establecidos para actuar cuando se detectan irregularidades.
Uno de los elementos que Pferdesport Deutschland considera fundamentales es el catálogo de criterios para el trabajo en el espacio de preparación, implantado hace más de una década. Según Lagershausen, este documento no solo define qué prácticas son compatibles con el bienestar del caballo, sino que también delimita claramente aquellas que no lo son y sirve como referencia para que los jueces puedan valorar cada situación teniendo en cuenta el contexto completo y no únicamente un instante aislado.
Peiler añade que la vigilancia en el espacio de preparación es constante, aunque muchas intervenciones se producen mediante el diálogo directo con los participantes y pasan inadvertidas para los espectadores. Este año, además, la organización ha introducido una identificación específica para que los jueces encargados de esa supervisión sean más fácilmente reconocibles.
Otro de los mensajes que transmite la federación es que la responsabilidad principal recae sobre quienes trabajan diariamente con el caballo. Mientras los organizadores garantizan las condiciones para el desarrollo de la competición y jueces y veterinarios velan por el cumplimiento de las normas, el cuidado diario, el entrenamiento y el estado de salud del animal corresponden a jinetes, entrenadores y propietarios.
Pferdesport Deutschland también anuncia nuevas actuaciones tras la polémica. Un grupo de trabajo interdisciplinar está elaborando documentación destinada a facilitar la aplicación práctica de las directrices y mejorar la cooperación entre organizadores, autoridades veterinarias y federaciones regionales, favoreciendo una comunicación más fluida y evitando malentendidos.
Como conclusión, ambos responsables coinciden en que el bienestar del caballo no comienza cuando se llega a una competición. Insisten en que nace en el trabajo diario en la cuadra, en la formación y en un manejo responsable, mientras que los concursos permiten hacer visibles y verificables muchos de esos estándares mediante controles y supervisión continuos.
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