Hace apenas unos días, en Chacco Marketing contábamos cómo el incendio declarado en el bosque de Fontainebleau obligó a evacuar todos los caballos de Le Grand Parquet gracias a una impresionante cadena de solidaridad.
Afortunadamente, la rápida actuación de los equipos de emergencia evitó una tragedia mayor y permitió poner a salvo tanto a los animales como a las instalaciones.
Ahora, cuando el fuego sigue siendo combatido por los servicios de emergencia, ha sido el propio Le Grand Parquet quien ha querido rendir homenaje a quienes llevan días luchando sin descanso contra las llamas.
A través de un emotivo mensaje publicado en sus redes sociales, el recinto ha agradecido el trabajo de los bomberos llegados desde Seine-et-Marne y de muchos otros departamentos franceses, así como el de las fuerzas del orden y los equipos de rescate. Destacan su valentía, compromiso y determinación para proteger tanto el patrimonio natural de Fontainebleau como la seguridad de las personas.
Durante estos días de intensa movilización, Le Grand Parquet ha dejado a un lado su actividad habitual para convertirse en un auténtico centro de apoyo logístico. Sus instalaciones sirven como base para que bomberos y efectivos de emergencia puedan comer, descansar y recibir atención entre intervención e intervención, ofreciendo un lugar de respiro en medio de una situación especialmente exigente.
Incluso en mitad de esta complicada lucha contra el incendio, hubo espacio para un pequeño momento de desconexión. La noche anterior, algunos de los equipos desplazados pudieron reunirse para seguir juntos la primera semifinal del Mundial de fútbol, compartiendo unos minutos de convivencia antes de regresar al trabajo.
Desde Le Grand Parquet han querido cerrar su mensaje con un agradecimiento dirigido a todas las personas implicadas en la emergencia, recordando que detrás de cada incendio hay cientos de profesionales y voluntarios que trabajan de forma incansable para proteger vidas, animales y espacios naturales.
La evolución del incendio continúa siendo seguida muy de cerca, aunque el mensaje difundido por el recinto deja una imagen que va más allá de la tragedia: la de unas instalaciones ecuestres convertidas, por unos días, en el hogar temporal de quienes están haciendo todo lo posible para devolver la normalidad a Fontainebleau.










