Mientras se disputaba el Gran Premio LA RAZÓN a 1,40 metros, Santiago Varela, jefe de pista de la IV Copa Comunidad de Madrid, hizo balance del concurso y explicó las claves técnicas de un recorrido que puso a prueba a los binomios participantes sin perder de vista el nivel de la competición.
El diseñador de recorridos comenzó destacando el trabajo realizado por la organización del evento, de la que no escatimó elogios.
«Es un concurso magníficamente organizado. Han hecho un esfuerzo muy grande para tener todo preparado a tiempo y el resultado es un concurso muy bonito. Estoy muy contento de poder ayudar.»
En el momento de la entrevista habían salido a pista 24 de los 64 participantes previstos y únicamente cuatro habían logrado completar el recorrido sin faltas, un dato que confirmaba que el diseño estaba respondiendo a lo que buscaba.
«Llevamos cuatro ceros y creo que es un Gran Premio de 1,40 metros respetando su nivel. Está suficientemente difícil y suficientemente exigente. Los caballos están saltando muy bien y estoy bastante contento.»
Aun así, Varela se mostraba convencido de que el número de recorridos sin penalización aumentaría conforme avanzara la prueba.
«Creo que al final habrá más recorridos sin faltas, aunque todavía es pronto para calcularlo porque quedan muchos caballos dobles por salir.»
El jefe de pista explicó también cuáles eran los puntos más delicados del recorrido, comenzando por la parte técnica que arrancaba en la triple barra.
«La dificultad empieza en la triple barra y en la línea al triple. Son seis trancos buenos, donde no se puede tocar demasiado, y los dos verticales están provocando algunos problemas.»
«La siguiente línea, con un oxer y siete trancos hacia el doble y después cinco largos al vertical, está provocando derribos al principio de la calle y alguno en el doble, aunque pocos. También ha habido algunos errores en el vertical.»
Varela señaló que los derribos estaban muy repartidos a lo largo del recorrido, un síntoma de que no existía un obstáculo claramente determinante, sino un trazado que obligaba a mantener la concentración de principio a fin.
«En la última línea, al sacar ligeramente el trazado de la línea natural para complicar el octavo tranco, algunos caballos han llegado demasiado planos y eso ha provocado derribos en el oxer 12 y también en el último obstáculo.»
El jefe de pista concluyó mostrando su satisfacción con el comportamiento de los binomios y con el desarrollo de una prueba que, además de ofrecer un importante nivel deportivo, servía como antesala de la jornada decisiva de la Copa Comunidad de Madrid.
«Creo que el recorrido está en un punto razonable. Hay una zona donde hemos querido dejar respirar a los caballos por el calor, pero, en general, estoy muy satisfecho con cómo están saltando y creo que es un buen trabajo de cara a mañana.»











