El reciente triunfo de Borja Carrascosa y Frizzantino FRH en el Campeonato de España de Freestyle de Doma Clásica 2026 dejó una de las imágenes más importantes del concurso.
Sin lugar a duda, este resultado representa la culminación de un largo camino compartido por el binomio, una relación construida desde los primeros meses de vida del semental y que continúa escribiendo capítulos importantes en la alta competición.
Carrascosa recuerda el momento de la victoria como una mezcla de emoción, satisfacción y felicidad. Tras finalizar su reprise, sintió que habían realizado una buena actuación, pero, sobre todo, que habían disfrutado plenamente de cada instante dentro del cuadrilongo.
“Cuando terminó la música sentí que habíamos hecho una buena prueba y lo más importante que disfrutamos desde el primer tranco hasta el último”, explica el jinete, que también destaca la implicación del público durante toda la actuación. Para él, estos momentos adquieren un significado especial porque son el resultado de años de trabajo diario que quedan condensados en apenas unos minutos de competición.
El título tiene además un valor sentimental añadido. Frizzantino FRH no es un caballo más en su trayectoria deportiva. Carrascosa ha acompañado su evolución prácticamente desde el principio, ya que el caballo llegó a sus manos cuando apenas tenía seis semanas de vida.
“Existe una conexión muy especial entre nosotros basada en la confianza mutua”, señala. Una relación que, en su opinión, va mucho más allá de las clasificaciones y las puntuaciones obtenidas en la pista.
A la hora de diseñar una Kür, el jinete busca que el conjunto transmita naturalidad, fluidez y expresividad. La música desempeña un papel fundamental en ese objetivo, acompañando el ritmo y los movimientos del caballo para ofrecer una imagen armónica en la que ambos actúan como un auténtico equipo.
Pese a las buenas sensaciones que tenía antes de entrar en pista, Carrascosa reconoce que nunca da nada por seguro en una competición de máximo nivel. El alto nivel mostrado por sus rivales durante el campeonato mantuvo la incertidumbre hasta el final, recordándole una vez más que en la doma clásica cada detalle puede resultar decisivo.
Los nervios tampoco desaparecen con la experiencia. El jinete admite que forman parte inevitable de cualquier gran concurso, especialmente cuando hay un campeonato en juego. Sin embargo, ha aprendido a transformarlos en una energía positiva apoyándose en la preparación previa, la confianza en el trabajo realizado y, sobre todo, en la seguridad que le transmite su caballo.
Entre los valores que considera fundamentales para alcanzar el éxito en este deporte destacan la disciplina, la paciencia y la constancia. “No existen atajos”, afirma. El respeto por los tiempos de cada caballo y la capacidad de mantener la motivación a largo plazo son aspectos esenciales en una disciplina donde el progreso suele construirse paso a paso.
Carrascosa también insiste en la importancia de la confianza entre caballo y jinete. En los momentos más exigentes, explica, es imprescindible que ambos crean plenamente el uno en el otro para poder rendir al máximo nivel.
Tras celebrar el campeonato junto a su familia, amigos y todo su equipo de trabajo, el jinete ya mira hacia los próximos compromisos internacionales. En el horizonte aparece una competición que será decisiva para la configuración del equipo nacional, un objetivo que afronta con ilusión y con la intención de seguir evolucionando junto a Frizzantino FRH.
A pesar de los años de experiencia acumulados, la pasión permanece intacta. Incluso asegura que la ilusión crece con cada nuevo caballo y con cada nuevo reto deportivo. Si algo ha aprendido durante su carrera es que nunca se deja de aprender en el mundo del caballo y que la humildad sigue siendo una de las claves para continuar avanzando.
Por último, quiso dedicar este éxito a todas las personas que forman parte del proyecto. Entrenadores, grooms, veterinarios, herradores, fisioterapeutas, familiares y amigos contribuyen diariamente al rendimiento del binomio. Porque, como recuerda Carrascosa, detrás de cada gran resultado siempre existe un esfuerzo colectivo.
Y para los jóvenes que sueñan con seguir sus pasos, su mensaje es claro: mantener la ilusión, trabajar con paciencia, rodearse de buenos profesionales y no rendirse cuando los resultados tardan en llegar. Porque, en este deporte, los grandes logros son fruto de la perseverancia, el respeto hacia los caballos y la pasión por seguir aprendiendo cada día.












