Bogotá vivió el pasado fin de semana una de las citas formativas más destacadas de su calendario ecuestre con la celebración del clinic impartido por el jinete olímpico venezolano Luis Fernando Larrazábal. Durante tres jornadas intensivas, del 1 al 3 de mayo, la capital colombiana se convirtió en punto de encuentro para jinetes y amazonas que buscaban dar un paso más en su evolución deportiva dentro del Salto de Obstáculos.
De la mano de Estribo Latam y Troya Ecuestre, el clinic reunió a un grupo reducido de binomios en un formato muy enfocado al trabajo individualizado. En pista, Larrazábal trasladó su experiencia en la alta competición internacional, poniendo el foco en aspectos como la técnica en el salto, la lectura del recorrido y la gestión del ritmo, entre otros.
El planteamiento desde el inicio fue mejorar la calidad del trabajo del binomio. Ejercicios prácticos, correcciones constantes y análisis directo permitieron a los participantes salir de su zona habitual de confort y enfrentarse a nuevas situaciones. “Es muy interesante que alguien que no conoce ni al jinete ni al caballo llegue con una mirada externa y te haga replantearte muchas cosas. Te obliga a montar más, a confiar más en tu equitación”, comentaba Susana Mora, una de las participantes tras la primera jornada.
El segundo día, condicionado por la meteorología, se trasladó al picadero cubierto, una circunstancia que, lejos de ser un inconveniente, añadió valor al trabajo. “Al final hemos tenido que adaptarnos, como en un concurso. Y eso también forma parte del aprendizaje. Poder trabajar en un entorno donde competimos habitualmente ha sido muy útil”, explicaba la amazona, destacando además la importancia de que el propio Larrazábal llegara a montar algunos caballos para entender de primera mano sus particularidades.
Más allá de la técnica, uno de los aspectos más valorados por los asistentes fue la cercanía del jinete venezolano y su capacidad para generar confianza desde el primer momento. “Tiene una sensibilidad especial para transmitir. Te exige, pero al mismo tiempo te hace sentir cómodo, y eso te permite arriesgar y probar cosas nuevas”.
El clinic combinó trabajo en pista con un enfoque muy práctico y aplicable al día a día, siempre con la mirada puesta en el rendimiento en competición. Todos los participantes recibieron además un certificado oficial de participación, reforzando el carácter formativo de la experiencia.
Para el propio Larrazábal, este tipo de iniciativas forman parte de su compromiso con el desarrollo del deporte: “Estoy muy feliz de poder aportar mi experiencia y ayudar a que más jinetes sigan creciendo. Hay mucho talento en la región”, señaló durante su estancia en Colombia.
El éxito de esta primera parada en Bogotá no hace más que confirmar el interés y la necesidad de este tipo de encuentros en Latinoamérica. La próxima cita ya tiene destino: Medellín.
Fotografía de Estribo Latam.












