El jinete olímpico venezolano Luis Fernando Larrazábal estará presente en Bogotá los próximos 1, 2 y 3 de mayo, donde impartirá un clinic intensivo de tres días dirigido a jinetes que buscan perfeccionar su técnica y seguir creciendo dentro del Salto de Obstáculos.
La iniciativa supone una oportunidad única para los binomios que desean trabajar de forma directa con un jinete que compite habitualmente en escenarios internacionales y que conoce de primera mano las exigencias de la alta competición. Durante las jornadas, los participantes podrán profundizar en aspectos clave del rendimiento deportivo, desde la técnica en el salto hasta la forma de afrontar un recorrido en competición.
El clinic estará enfocado en mejorar el trabajo conjunto del binomio. La idea es trasladar a los asistentes la metodología de entrenamiento propia del alto nivel, poniendo el foco en la regularidad, la gestión de la precisión y la lectura del recorrido, aspectos que marcan la diferencia cuando se compite contra el cronómetro.
Todos los participantes recibirán un certificado oficial de participación, reforzando el carácter formativo del encuentro y el valor de la experiencia adquirida durante los tres días.
Para Luis Fernando Larrazábal, este tipo de encuentros tienen un significado especial. El jinete ha mostrado en diversas ocasiones su compromiso con el crecimiento del deporte y con la formación de nuevas generaciones de jinetes, compartiendo los conocimientos que ha ido acumulando a lo largo de su trayectoria en los principales circuitos internacionales.
Su experiencia reciente respalda este papel formativo. En la temporada 2025 firmó grandes resultados, incluyendo su participación en los Juegos Bolivarianos Ayacucho–Lima 2025, donde logró la medalla de plata individual y por equipos, consolidándose como uno de los referentes del Salto latinoamericano.
La celebración de este clinic en Bogotá supone una excelente oportunidad para jinetes y amazonas que desean seguir puliendo su técnica y adquirir herramientas prácticas aplicables a su día a día en pista. Tres jornadas de trabajo intenso, pensadas para mejorar la conexión con el caballo y afrontar los recorridos con mayor confianza y precisión, bajo la supervisión de un jinete acostumbrado a competir en lo más alto del panorama internacional.










