La ciudad de Sevilla afronta un momento decisivo en el debate sobre el uso de coches de caballos como atractivo turístico. El Ayuntamiento ha abierto una consulta pública para modificar la ordenanza que regula este servicio, una oportunidad histórica para revisar un modelo que lleva años generando controversia en materia de bienestar animal. La iniciativa ha movilizado a colectivos, entidades y ciudadanos que reclaman una transición progresiva hacia alternativas sin animales y una regulación más estricta mientras el servicio siga existiendo.
Diversas organizaciones han puesto a disposición de la ciudadanía un modelo de alegaciones que cualquier persona puede presentar de forma sencilla a través del registro electrónico municipal. El objetivo es facilitar la participación y garantizar que el mayor número posible de voces quede reflejado en el proceso. La campaña subraya que, cuantas más alegaciones se presenten, más difícil será ignorar la necesidad de revisar un sistema que muchos consideran obsoleto.
Uno de los pilares de esta iniciativa es el informe veterinario del especialista equino Andrés Santiago, que respalda científicamente las alegaciones presentadas. Su análisis detalla los riesgos que supone para los caballos trabajar en un entorno urbano como Sevilla, especialmente durante los meses de altas temperaturas. Entre los factores señalados destacan el estrés térmico, el impacto del asfalto en articulaciones y cascos, el estrés acústico derivado del tráfico y la ausencia de límites claros de jornada, elementos que pueden comprometer seriamente la salud y el bienestar de los animales.
El debate no es únicamente técnico; también tiene una dimensión social y ética. Desde 2022, el Código Civil español reconoce a los animales como seres sintientes, un cambio legislativo que obliga a replantear prácticas tradicionales bajo una nueva perspectiva. Para muchos ciudadanos y profesionales del sector ecuestre, mantener un modelo turístico basado en el uso intensivo de caballos en pleno centro urbano resulta incompatible con esta consideración legal y con la sensibilidad social actual.
La campaña anima tanto a particulares como a entidades a sumarse. Las organizaciones que deseen adherirse pueden enviar su logotipo para ser incluidas en la nota de prensa conjunta que se publicará el día 25, un gesto que busca visibilizar el apoyo colectivo y reforzar la presión social en favor de un cambio regulatorio. La participación ciudadana se presenta así como una herramienta clave para impulsar una transformación que, según los promotores, Sevilla no puede seguir posponiendo.
En un contexto en el que el bienestar animal ocupa un lugar cada vez más central en el debate público, la consulta abierta por el Ayuntamiento representa una oportunidad real para avanzar hacia un modelo turístico más respetuoso y acorde con los valores actuales. Para muchos, ha llegado el momento de que Sevilla deje atrás prácticas del pasado y apueste por alternativas que garanticen la dignidad y la seguridad de los caballos.










