En el mundo hípico se habla constantemente de la importancia de entrenar bien en casa, de afinar la técnica, de sumar horas en pista… pero existe un paso intermedio que muchas veces se pasa por alto y que, sin embargo, marca la diferencia cuando llega el tan ansiado momento de salir de concurso: pistear.
Así lo explica Thais Rico, directora del Centro Hípico Mythos, quien tiene claro que ese “salir de casa” es más que un cambio de escenario. Es, en sus propias palabras, “un puente entre el entrenamiento diario y el concurso”.
“Entrenar en casa es fundamental, porque es donde construyes la base del trabajo. Pero salir a pistear es lo que realmente pone a prueba ese trabajo”, explica Thais.
En la pista habitual todo es conocido: el entorno, las referencias, incluso las sensaciones. Pero fuera, el caballo tiene que enfrentarse a estímulos nuevos, y el binomio debe aprender a mantener la concentración y la conexión en un contexto distinto.
Uno de los errores más comunes, especialmente con caballos jóvenes, es esperar al propio concurso para que vean por primera vez un entorno nuevo.
“Cuando ese primer contacto ocurre directamente en un concurso, el caballo tiene que gestionar demasiadas cosas a la vez: el ambiente, los altavoces, otros caballos, la presión…”, señala Thais.
Así es como el pisteo cobra todo el sentido. Permite al caballo conocer ese tipo de situaciones sin la presión del dorsal. Sin reloj, sin clasificación, sin exigencia alguna.
Cuando llega el concurso, el caballo ya no se enfrenta a lo desconocido. Y el jinete puede centrarse en montar, no en sobrevivir al entorno.
“A los caballos jóvenes les ayuda a entender que no siempre van a trabajar en el mismo sitio, se acostumbran a viajar y aprenden a gestionar nuevas situaciones”, explica Thais. Y añade: “En un caballo, una primera experiencia marca las siguientes”.
Un caballo que ha salido varias veces a pistear llega a su debut con más tranquilidad, más confianza y, sobre todo, con la cabeza más ordenada.
El jinete también aprende… y mucho
No todo es el caballo. El jinete también sale de su zona de confort.
Fuera de casa cambia el espacio, el ritmo de trabajo… y aparecen factores que en la pista habitual no existen: tiempos de espera, situaciones nuevas, organización del calentamiento.
“Eso obliga al jinete a adaptarse, a leer mejor a su caballo y a tomar decisiones en tiempo real, pero sin la presión del concurso”, explica Thais. Ese aprendizaje se traduce directamente en más seguridad y más recursos cuando llega la hora de enfrentarse a competir.
Los martes de pisteo: una idea que ya es rutina
Con esta filosofía nació en Mythos una iniciativa que hoy ya forma parte del calendario de muchos jinetes: los martes de pisteo.
“La idea era ofrecer un espacio donde jinetes y caballos pudieran trabajar fuera de casa sin tener que esperar al concurso”, cuenta Thais. Un entrenamiento con mentalidad de competición, pero sin presión.
La elección del martes no es casual. En plena semana, antes del ritmo de los concursos del fin de semana, es el día perfecto para sacar al caballo, probar sensaciones y ajustar detalles.
Y el formato funciona. Por 20 euros por salida a pista, cualquier binomio puede acceder a las instalaciones y trabajar en pistas amplias, compartiendo espacio con otros caballos, en un ambiente muy cercano al de un concurso real.
Uno de los aspectos más interesantes de estos martes es la variedad de perfiles que acuden. Desde caballos jóvenes que dan sus primeras salidas, hasta jinetes profesionales que afinan detalles antes de competir. También escuelas y alumnos que empiezan a entender lo que significa montar fuera de casa.
“Viene un perfil muy variado. Y eso también suma, porque el ambiente se parece mucho más al de un concurso”, explica Thais.
Instalaciones de ensueño
El éxito del planteamiento no se entiende sin el entorno. Mythos cuenta con pistas amplias (cubiertas y exteriores), zonas de trabajo bien preparadas y todos los servicios necesarios para que la jornada sea cómoda y útil.
“Cuando las instalaciones acompañan, el entrenamiento se vuelve mucho más realista”, apunta Thaïs.
Cada vez son más los jinetes que entienden que pistear no es un gasto, sino parte del proceso.
“Creo que cada vez hay más conciencia de que la formación de un binomio no es solo entrenar en casa o competir, sino todo lo que ocurre entre medias”, concluye Thais.
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