La colaboración entre la marca de belleza Mylee y la amazona olímpica Laura Collett supone mucho más que el lanzamiento de un producto.
Se trata de un ejemplo claro de cómo las sinergias entre industrias aparentemente alejadas pueden generar un impacto real en la visibilidad del deporte ecuestre, donde la exigencia física y mental alcanza su máxima expresión.
Laura Collett, una de las amazonas más importantes del panorama internacional, encarna valores como la disciplina, la constancia y la ambición competitiva.
Su trayectoria en grandes competiciones y eventos internacionales la posiciona como una embajadora ideal para trasladar estos principios más allá del entorno ecuestre.
Mylee, por su parte, ha sabido interpretar ese universo y traducirlo en una propuesta de producto que conecta con el estilo de vida de una amazona de alto nivel.
La campaña se articula en torno a un concepto potente: productos diseñados para rendir bajo presión. Este mensaje, alineado con la realidad diaria de jinetes y amazonas, logra tender un puente entre el rendimiento deportivo y el cuidado personal.
No se trata únicamente de estética, sino de confianza, preparación y mentalidad competitiva, aspectos esenciales en cualquier disciplina ecuestre.
Uno de los elementos más interesantes de esta colaboración es la inspiración directa en símbolos personales de la amazona. Desde herraduras hasta elementos asociados a la suerte, los diseños reflejan rituales y creencias que forman parte del día a día en el deporte. Este enfoque aporta autenticidad y permite que el público, tanto dentro como fuera del sector ecuestre, conecte emocionalmente con la historia detrás del producto.
Además, este tipo de colaboraciones abre nuevas oportunidades para el ecosistema ecuestre. La entrada de marcas generalistas en el sector contribuye a ampliar audiencias, atraer nuevos perfiles de aficionados y generar conversaciones que trascienden los límites tradicionales del deporte.










