El primer grupo de 75 caballos logró finalmente despegar desde Doha rumbo a Europa tras varios días de incertidumbre provocados por el cierre del espacio aéreo en Oriente Medio. La medida, adoptada por motivos de seguridad, paralizó temporalmente las rutas internacionales y dejó en tierra a equipos ecuestres de distintos países.
Los animales, que viajaron acompañados por sus grooms, llegaron sin incidentes siguiendo los protocolos de bienestar animal establecidos para vuelos de larga distancia. La operación de retorno continúa a lo largo de la semana, con la previsión de que un total de 138 caballos sean repatriados en varios vuelos escalonados.
Entre los afectados se encontraban también caballos de otras figuras del circuito internacional, como Ines Joly, Sira Martínez Cullel, Rikke Belinda Baker, Max Luhner entre otros. La situación obligó a reorganizar calendarios de competición, entrenamientos y logística, generando un notable impacto en la planificación de la temporada.
La reanudación de los vuelos supone un alivio para jinetes, propietarios y equipos técnicos, que ahora trabajan para normalizar su actividad tras días de incertidumbre.











