El 2026 ya está en la hoja de ruta de Villa Equus, la estructura deportiva dirigida por la doble medallista olímpica Beatriz Ferrer-Salat. Con base en Gualba (Cataluña), el centro mantiene intacta su identidad: combinar la presencia en la élite de la Doma Clásica con un sólido trabajo de formación y proyección de caballos jóvenes.
La planificación para la próxima temporada se apoya en una estructura ya consolidada, donde conviven ejemplares de Gran Premio, caballos en niveles intermedios y potros en pleno proceso de desarrollo. La filosofía es que cada binomio avance según sus tiempos, priorizando siempre el bienestar y la evolución progresiva del caballo.
En el plano competitivo, el calendario nacional volverá a ser uno de los grandes ejes del curso. Entre las citas señaladas destaca el Campeonato de España Absoluto, que se celebrará en el Real Club de Polo de Barcelona, además del Critérium y el Campeonato de España de Caballos Jóvenes.
La intención del equipo es también contar con presencia internacional, siempre en función del momento deportivo de cada caballo. La gestión deportiva en Villa Equus no responde a un esquema rígido, sino a una planificación individualizada que se adapta a cada ejemplar. Los periodos de descanso, el trabajo en exterior y la recuperación física son parte esencial de su método.
La base del proyecto, no obstante, sigue estando en la cantera. Los caballos jóvenes representan la inversión de futuro de la cuadra, con un trabajo técnico meticuloso enfocado en sentar bases sólidas que permitan su salto a la alta competición en los próximos años. La competición de potros no es entendida como un fin en sí mismo, sino como parte de un proceso formativo.
Más allá de los resultados puntuales, Villa Equus también mantiene su apuesta por el crecimiento técnico de sus amazonas. La temporada 2026 será también un año de progresión para estas, que afrontan el curso con una amplia base de caballos y con el objetivo de ganar regularidad, experiencia y madurez competitiva.
El modelo impulsado por Ferrer-Salat apuesta por una convivencia natural entre niveles: la exigencia del Gran Premio se combina con el aprendizaje de los caballos jóvenes, generando una dinámica de trabajo que fortalece tanto a los binomios consolidados como a los emergentes.
Villa Equus encara 2026 con ambición y coherencia.












