La Guardia Civil, a través del Seprona, ha iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte de dos caballos localizados sin vida en distintas fincas de la parroquia de Castiello, en el concejo de Gijón.
El propietario de los animales ya ha prestado declaración en calidad de investigado.
Según la información recabada, el primero de los equinos falleció hace aproximadamente dos semanas, mientras que el segundo murió el pasado fin de semana en otra finca de las inmediaciones. Ambos animales se encontraban en un estado de abandono evidente, lo que ha generado una fuerte preocupación entre los vecinos de la zona rural gijonesa.
Los residentes denuncian que el ahora investigado se hace cargo de caballos de los que se desprenden sus dueños o que aparecen abandonados, dejándolos posteriormente en fincas abiertas que no son de su propiedad. Según estas quejas vecinales, los caballos permanecen allí sin los cuidados necesarios hasta que acaban muriendo por falta de alimento y agua.
Los vecinos aseguran que llevan tiempo alertando de estas irregularidades tanto a la Guardia Civil como al Ayuntamiento de Gijón, administración que ostenta las competencias en materia de protección de animales vivos.
Consideran incomprensible que, pese a los avisos, se haya permitido que los caballos llegaran a un estado de agonía prolongada.
El Seprona continúa con las diligencias para determinar si el mismo individuo tiene más animales en situación de abandono en otras fincas de la zona rural del concejo, así como para depurar las posibles responsabilidades penales y administrativas derivadas de estos hechos.















