Cada una de las pistas de las instalaciones de Dehesa Montenmedio, sede del Andalucía Sunshine Tour, tiene un nombre de caballo de leyenda. En el circuito más antiguo de los que se disputan en España, los mitos de este deporte no se olvidan.
Las instalaciones de Dehesa Montenmedio son también un espacio cargado de memoria y simbolismo. Una de sus señas de identidad más reconocibles es que todas sus pistas de competición llevan el nombre de caballos legendarios, auténticos iconos del Salto de Obstáculos internacional.
Esta decisión no es casual. Responde a una filosofía muy clara: situar al caballo en el centro del deporte y rendir homenaje a aquellos que marcaron una época. En Montenmedio, cada pista es un recordatorio permanente de la historia viva de la hípica, un lugar donde pasado y presente dialogan en cada recorrido.
Nombres como Jappeloup, ganador del oro olímpico en Seúl 1988 junto a Pierre Durand; Milton, el extraordinario caballo con el que John Whitaker escribió algunas de las páginas más brillantes del Salto de Obstáculos; Hickstead, que conquistó el oro olímpico en Pekín 2008 con Eric Lamaze; Big Star, Campeón Olímpico tras lograr el oro en Río de Janeiro con Nick Skelton; Ratina Z, la inolvidable yegua que brilló al más alto nivel con Piet Raymakers y Ludger Beerbaum; o Baloubet du Rouet, con el que Rodrigo Pessoa ganó tres Finales consecutivas de la Copa del Mundo y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas. Gestas, muchas de ellas, irrepetibles en la historia del deporte.
También figuran pistas con los nombres de Jus de Pomme, oro olímpico en Atlanta con Ulrich Kirchhoff; Shutterfly, el excepcional caballo con el que Meredith Michaels-Beerbaum conquistó medallas en Juegos Olímpicos, Campeonatos del Mundo —incluido un bronce individual— y Campeonatos de Europa; Cumano, ganador del oro individual en el Campeonato del Mundo de 2006 con Jos Lansink, o Deister, el caballo con el que Paul Schockemöhle logró una hazaña aún no igualada: tres medallas de oro individuales consecutivas en Campeonatos de Europa, en Múnich 1981, Hickstead 1983 y Dinard 1995.
Junto a estas leyendas internacionales, Montenmedio también rinde tributo a caballos con una profunda carga emocional, como Guaraná Champeix, con el que Raffy Latham ganó dos Grandes Premios de la Copa del Mundo, o la pista número 6, Rudy del Viento, nombrada en honor al caballo con el que Teresa Blázquez conquistó la medalla de oro en el Campeonato de España Juvenil en 1994 y, un año más tarde, el título de Jóvenes Jinetes.
Todos nombres de caballos inolvidables que escribieron muchas de las páginas más gloriosas del Salto de Obstáculos y que hoy siguen vivos en la memoria y en las pistas de Montenmedio.
De la veintena de pistas que conforman las instalaciones de Dehesa Montenmedio, solo una rompe la norma. La pista principal, la número tres, no lleva el nombre de un caballo, sino el de David Broome, uno de los grandes impulsores del circuito. El británico, jinete de leyenda del Salto de Obstáculos, se implicó de manera decisiva en el nacimiento del Andalucía Sunshine Tour, aportando su experiencia, prestigio y visión internacional para convertirlo, desde sus inicios, en un referente europeo.














