El mundo del Salto pierde a uno de sus grandes referentes: Goldfever, el emblemático semental hannoveriano de Ludger Beerbaum, que ha fallecido a los 35 años en su cuadra de Riesenbeck.
Nacido en 1991 en Alemania, Goldfever era hijo del influyente Grosso Z, semental Zangersheide y de la yegua Gundula, x Galvano. Su pedigrí combinaba líneas de Salto contrastadas y una notable capacidad atlética, algo que se reflejó en toda su carrera deportiva.
Con Beerbaum alcanzó la élite mundial: fue campeón olímpico por equipos en Sidney 2000, doble campeón de Alemania (2000 y 2001) y ganador de la Riders Tour 2002. Sus victorias en los Grandes Premios de Aachen y Calgary permanecen como algunos de los momentos más recordados de la disciplina. Con una ganancia deportiva acumulada de alrededor de 2,8 millones de euros, está considerado uno de los caballos más exitosos de la historia del Salto de Obstáculos.
En 2009, fue retirado de la competición a los 18 años en Aachen, competición en la que ganó el Gran Premio en 2003 y 2004.
Tras su retirada, “Goldfever” se centró en su faceta como semental, dejando un legado deportivo amplio y versátil, reflejo de la calidad genética que transmitía con aproximadamente 243 descendientes registrados. Entre sus hijos, “Gotha FRH”, ganadora en el circuito internacional con el propio Ludger Beerbaum y Henrik von Eckermann, o “Dahna de Ponthual”, yegua que está logrando muy buenos resultados con el español Joel Vallés.
En sus últimos años, disfrutó de una jubilación tranquila en Riesenbeck, atendido diariamente por el equipo que lo acompañó durante toda su vida. “Estamos muy tristes, pero también profundamente agradecidos por todo lo que vivimos con él”, expresó Ludger Beerbaum, recordando también a Marie Johnson y Petra Schmid, piezas clave en los cuidados del caballo durante su carrera y su retiro.
Junto a su propietaria, Madeleine Winter-Schulze, el equipo de Beerbaum Stables se despidió con un mensaje sencillo y lleno de significado: “Gracias, Goldfever, y hasta siempre.”














