La historia de Staff Sergeant Reckless es una de las más singulares en el mundo ecuestre y militar. Esta pequeña yegua, nacida en Corea del Sur en 1948 bajo el nombre de Ah-Chim-Hai (“Flame of the Morning”), pasó de ser una potra destinada a las carreras a convertirse en un símbolo inmortal del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos.
Su destino cambió en 1952, cuando el teniente Eric Pedersen, al mando del 75mm Recoilless Rifle Platoon, adquirió a la yegua en el hipódromo de Seúl por 250 dólares. El dinero permitió a su antiguo dueño comprar una prótesis para su hermana, herida por una mina. Rebautizada como Reckless, pronto se ganó el afecto de los Marines, que la convirtieron en parte de la unidad.
Reckless no solo destacó por su valentía, sino también por su carácter. Era traviesa y glotona: comía huevos revueltos, chocolate, café e incluso se atrevía con mantas o fichas de póker si se sentía ignorada. Esa actitud la convirtió en “uno más” dentro del pelotón.
Su momento decisivo llegó en marzo de 1953, durante la Batalla de Outpost Vegas, uno de los combates más duros de la guerra de Corea. Bajo fuego constante, Reckless realizó 51 viajes en solitario, transportando más de 5 toneladas de munición y evacuando heridos. Fue herida dos veces, pero nunca se detuvo. Por su valor, recibió el ascenso a Sargento.
Los Marines la trataron como a una compañera más. Compartían raciones con ella y la protegían con chalecos antibalas. En 1957 fue promovida a Staff Sergeant, rango otorgado personalmente por el Comandante del Cuerpo de Marines, Gen. Randolph McCall Pate. Se retiró oficialmente el 10 de noviembre de 1960, aniversario del Cuerpo, y falleció en 1968 en Camp Pendleton, con honores militares.
Entre sus condecoraciones figuran dos Purple Hearts, la Presidential Unit Citation, la National Defense Service Medal y la Republic of Korea Presidential Unit Citation, entre otras. Décadas después, recibió el prestigioso PDSA Dickin Medal y el Animals in War and Peace Medal of Bravery.
Hoy, seis monumentos en Estados Unidos recuerdan a esta yegua que encarnó los valores de coraje, compromiso y honor. Su historia incluso está en proceso de convertirse en película, asegurando que nuevas generaciones conozcan su legado.
Staff Sergeant Reckless no fue solo un caballo de guerra. Fue una auténtica Marine.
Fuente: Stable Express














