Durante más de una década, la presencia femenina en los puestos más altos de los ránkings ha sido una excepción estadística, hasta ahora.
Desde mediados de 2010, solo siete mujeres habían logrado entrar en el top 10 del ranking mundial de Salto, y ninguna había conseguido mantenerse de forma continuada. Un dato especialmente revelador si se tiene en cuenta que la última vez que una amazona alcanzó el número uno del mundo fue en 2004, cuando Meredith Michaels-Beerbaum logró un hito que, más de veinte años después, sigue sin repetirse.
En este contexto, el inicio de 2026 marca un punto de inflexión. Por primera vez en una década, dos mujeres figuran simultáneamente entre las diez mejores del mundo. Laura Kraut, referente indiscutible del Salto, volvió a sacudir la clasificación mundial a finales de 2025, apenas unos meses antes de cumplir 60 años. Su entrada en el top 10 rompió una racha de cuatro años sin presencia femenina en los puestos de cabeza.
Apenas tres meses después, la francesa Nina Mallevaey se sumó a este logro histórico. Con solo 26 años, accedió al top 10 mundial en enero de 2026 por primera vez en su carrera.
Durante los últimos dieciséis años, Beezie Madden ha sido la amazona más constante en la élite, alcanzando el segundo puesto del ranking mundial en varias ocasiones y manteniéndose durante largos periodos entre los diez mejores. Desde su retirada progresiva de la alta competición en 2021, el ranking volvió a quedar copado casi exclusivamente por jinetes.
La escasez de mujeres en el top 10 no responde a una cuestión de talento o capacidad deportiva. Las razones son estructurales, familiares, económicas y de acceso a oportunidades de máximo nivel, factores que siguen condicionando la progresión de muchas amazonas.
La entrada simultánea de Laura Kraut y Nina Mallevaey en el top 10 mundial no solo rompe una estadística histórica, sino que reabre el debate sobre el papel de la mujer en el deporte ecuestre. El foco ahora está puesto en si 2026 será el año en que esta tendencia deje de ser una excepción y marque el inicio de un cambio más profundo en la cima del Salto.














