El consumo de carne de caballo no forma parte de los hábitos alimentarios mayoritarios en España. Ahora bien, el país se ha convertido en los últimos años en uno de los principales productores y exportadores de este tipo de carne dentro de la Unión Europea, una realidad que ha vuelto a situar al sector equino en el centro del debate social, sanitario y ético.
Según datos de Eurostat y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, España fue en 2024 el mayor productor europeo de carne de caballo, con más de 7.700 toneladas y más de 28.000 animales sacrificados. La mayor parte de esta producción se destina a la exportación, especialmente a países como Francia e Italia, donde existe una mayor tradición de consumo.
A pesar de esta posición destacada, el propio sector reconoce un comportamiento irregular y una tendencia a la baja, motivada por los elevados costes de producción y el carácter secundario de este producto frente a otras carnes.
Diversos informes científicos publicados recientemente por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria han puesto el foco en los riesgos asociados al bienestar de los équidos a lo largo de la cadena de valor. Entre los principales problemas detectados se encuentran el estrés durante el transporte, el hacinamiento, las lesiones derivadas del manejo, las hemorragias y los fallos en los sistemas de aturdimiento previos al sacrificio. Estas situaciones pueden agravarse en trayectos largos y en condiciones ambientales inadecuadas.
Ante este contexto, organizaciones animalistas reclaman un refuerzo de los controles veterinarios, una mayor persecución del comercio clandestino y una revisión del estatus legal del caballo en España. Como referencia, señalan el caso de Grecia, donde desde 2020 se prohíbe el sacrificio de caballos al ser reconocidos como animales de compañía. Paralelamente, desde el propio sector se apunta a una creciente demanda de prácticas más sostenibles y a la necesidad de avanzar hacia modelos que prioricen el bienestar animal y la transparencia para el consumidor.














