La Federación Ecuestre de Estados Unidos (USEF) implantará, a partir del 1 de diciembre de 2026, un nuevo protocolo para valorar el estado físico de los participantes antes de permitirles volver a montar tras sufrir una caída durante una competición.
La modificación de la norma GR848.1 responde al objetivo de mejorar la seguridad de jinetes, amazonas y caballos, evitando que la adrenalina y la ausencia inicial de dolor conduzcan a una reincorporación precipitada. Hasta ahora, la arraigada idea de “volver a subir al caballo” inmediatamente después de una caída podía imponerse a una evaluación adecuada de sus posibles consecuencias.
El reconocimiento será obligatorio para los menores de 18 años que sufran una caída, así como para los participantes adultos, salvo que estos últimos caigan de pie. También deberán someterse a la valoración aquellos adultos que se caigan en más de una ocasión durante una misma competición, incluso cuando aterricen sobre sus pies.
Antes de regresar a la competición o volver a montar un caballo —o un vehículo de tracción animal—, los afectados deberán ser examinados por el personal médico cualificado del evento, un médico, un asistente médico o un profesional de enfermería.
Para unificar estos controles, el Comité de Seguridad y Bienestar Humano y Equino de la USEF está desarrollando una evaluación específica que estará disponible tanto en formato digital como en papel. Se tratará de una lista de comprobación de una página destinada a detectar señales de alarma que impidan continuar compitiendo con seguridad.
Entre ellas se incluirán los síntomas compatibles con una conmoción cerebral y los indicios de fracturas, esguinces o luxaciones articulares, además de cualquier lesión que limite la capacidad del participante para montar o pueda agravarse en caso de sufrir una nueva caída.
Cuando se detecten síntomas de conmoción cerebral, la persona afectada será incluida en la lista de inelegibilidad médica de la Federación y no podrá volver a competir hasta superar un nuevo examen y presentar correctamente el correspondiente certificado médico de reincorporación. Ante otras señales de posible lesión, se recomendará una valoración adicional, aunque el participante no será incluido automáticamente en dicha lista.
Katlynn Wilbers, directora de Operaciones de Competición de la USEF, reconoce que esta medida supondrá un cambio cultural dentro del deporte ecuestre, pero insiste en que su finalidad es conceder unos minutos para comprobar si la persona se encuentra realmente en condiciones físicas de volver a montar.
La USEF también ha señalado que la aplicación del nuevo procedimiento podrá variar inicialmente entre disciplinas, razas, sedes y organizaciones, por lo que mantendrá abierto un canal para recibir observaciones durante su puesta en marcha. Con esta nueva regulación, la Federación estadounidense sitúa la prevención y la valoración médica por delante de la presión por regresar inmediatamente a la competición.










