Sarah Bullimore afronta una nueva edición del Defender Burghley Horse Trials con la ilusión intacta y acompañada por Corimiro, el caballo criado en casa que se ha convertido en una de sus principales bazas al máximo nivel del Concurso Completo. La amazona británica, una de las figuras más experimentadas de la disciplina, vuelve a un escenario que conoce especialmente bien y en el que compitió por primera vez hace ya 30 años.
Bullimore llega a Burghley con un Corimiro de diez años que continúa consolidándose entre los caballos más interesantes de su generación. El castrado debutó en cinco estrellas la pasada temporada en Pau, donde finalizó en una destacada quinta posición, antes de terminar décimo en Badminton. Allí protagonizó además una brillante actuación en el cross-country, siendo uno de los únicos siete binomios que completaron el recorrido sin penalización por tiempo.
“Es simplemente un placer, la razón por la que sigo adelante y me levanto de la cama por las mañanas”, explica Bullimore al hablar de su compañero. Una actitud que, según la amazona, se mantiene en las tres fases de la competición: “Ya sea en una prueba de Doma, haciendo Cross-Country o en Salto, le encanta trabajar y quiere salir a hacer su trabajo”.
Corimiro encabeza actualmente la cuadra de Bullimore y cuenta además con un vínculo muy especial con la amazona, ya que nació en casa. Su madre, Lilly Corinne, también compitió bajo la monta de la británica hasta el nivel cinco estrellas.
Aunque su experiencia en grandes competiciones todavía es relativamente limitada, Bullimore destaca la regularidad que Corimiro ha mostrado durante toda su formación. “No tiene demasiados kilómetros, pero es uno de esos caballos que, desde que tenía tres años, ha ido cumpliendo cada objetivo que se le ha planteado”.
La amazona británica considera que precisamente su equilibrio entre las diferentes fases puede convertirse en una de sus principales fortalezas. “Lo bonito de él es que no creo que tenga una fase débil. Es bastante tranquilo, puede hacerlo todo y piensa que es fantástico. Tiene una cabeza increíble. Solo hay que mantener un poco bajo control su exuberancia y sus ganas de vivir”, señala.
Bullimore afronta esta nueva participación respaldada por una amplia trayectoria internacional. Medallista de bronce individual en el Campeonato de Europa de 2021 disputado en Suiza y habitual en las Copas de Naciones FEI, también consiguió dos cuartos puestos consecutivos en Burghley junto a Reve Du Rouet.
Tres décadas después de su primera participación, la británica conserva recuerdos muy presentes de sus anteriores experiencias en el concurso. “Es un evento realmente especial. Tenemos muchísima suerte de poder competir en lugares tan bonitos y, desde luego, guardo muy buenos recuerdos de Burghley”.
Entre ellos ocupa un lugar destacado su debut junto a Ballycotton. “Recuerdo perfectamente mi primer Burghley con el maravilloso Ballycotton. Era un caballo increíble que hacía que todo pareciese muy fácil y terminamos entre los diez primeros”, recuerda.
La experiencia también le ha enseñado, sin embargo, la dificultad que supone simplemente alcanzar este nivel. “No siempre es así, por supuesto, y hay muchísimo trabajo detrás de conseguir que un caballo llegue a cinco estrellas”.
Ahora, Bullimore vuelve a enfrentarse al exigente desafío de Burghley con un caballo desarrollado desde sus primeros pasos en casa y que ya ha demostrado su capacidad para competir entre los mejores. Tras su quinto puesto en Pau y el décimo conseguido en Badminton, Corimiro afronta una nueva oportunidad para continuar confirmando su progresión en uno de los grandes cinco estrellas del calendario internacional.






